Fantasma de Lluvia

•April 21, 2011 • Leave a Comment

El agua no cesaba de caer. Las gotas golpeaban repetidamente la ventana. Era un buen día de finales del verano. El viento hacía que la lluvia mediocre se escuchara como tormenta. Frente a la máquina de escribir tecleaba furiosamente. El rugir de las hojas al ser arrancadas violentamente del rodillo se complementaba con el tronar del exterior. Me dolía tanto y tenía tanto que expresar que las palabras se agolpaban en mi mente sin poderse expresar a través de mis dedos.

Las rosas secas del dintel de la ventana no ayudaban tampoco. Mis pocas carnes, tan traslucidas como la vieja camisa con que apenas me cubría, combinaban perfecto con los pétalos caídos. En ese tallo al que no tenía nada que envidiarle. Mis ojos, escondidos detrás de los gruesos cristales de mis gafas, cada vez veían menos. Me estaba marchitando. Y no quería hacer nada al respecto.

A veces me pregunto si valdría la pena contar los días desde que te fuiste. Saber cuánto tiempo llevo extrañando los momentos en los que tu sonrisa llenaba como un sol nuestra pobre habitación. Cuando aunque no teníamos nada, lo teníamos todo al tenernos mutuamente. Claro que se puede vivir de amor. Si para eso estoy yo, para atestiguarlo.

Pienso que si yo me quedé, fue porque mis palabras podían servir más que las tuyas. Que nos estoy expresando en cada golpe que da mi vieja máquina. La que tuvimos que empeñar con mis lágrimas y nuestra necesidad. La que regresó porque tu padre, en su único acto de generosidad, quiso salvarnos. Bueno. Salvarte. Yo jamás fui de su agrado. Ni creo serlo ya. A él le habría gustado que el ausente fuera yo. Y así estoy para el hasta este día.

Ella actriz, el escritor. ¡Qué bueno que su padre es millonario! Fue el cantar de todos los días cuando nos hicimos novios y luego cuando nos casamos. Si supieran que nunca le pedimos nada al hombre. Yo sabía que podíamos juntos. No le tenía miedo al pasado y mucho menos al futuro. Sin embargo, no contábamos con que tu salud se harían tan frágil como tu obra en unas cuantas semanas. Que esa maldita enfermedad te llevaría de mi lado cuando nadie más había podido hacerlo. Me quedé con nada. Ni siquiera tu recuerdo pude tener.

Creo que dejé de comer la primera semana. Fue por olvido. Luego, por costumbre. Bebí agua por la misma razón y ocasionalmente salía pero dejé de hacerlo cuando las miradas de las personas hacían evidente que algo no estaba bien conmigo. Primero fueron de lástima. Después, de pena. Al final, cuando solo obtuve repulsión, me encerré en esta habitación. ¡Eras tú mi único motivo y te habías ido!
No sé cómo fue el cambio, pero estoy seguro de que fue trascendental. De pronto ya no necesitaba nada. Los días pasaban y yo seguía frente a esta mesa, escribiendo, escribiendo. Las risas y los gritos de la calle no eran más que ecos vacíos. El tiempo se empezó a hace relativo. Algo definitivamente cambió. Primero lo pensé. Enseguida, lo supe. Luego vino el silencio.

Afuera deja de llover. Pero adentro no. Una gota cae sobre las hojas. Podrían ser mis lágrimas que te recuerdan. No puedo contar los días porque en realidad ya no me importa. Tu ausencia es tan poderosa que me impide nada más que dar vueltas al recuerdo. Me maldigo por no ser capaz de cumplir la última promesa que te hice. Cuídate, me dijiste. Yo asentí con la cabeza. Pero nunca lo hice y ahora voy a ti. De hecho, creo que vuelvo a escuchar tu risa desde la cama. Ya no estoy solo…

Harry Potter y el Misterio del Príncipe

•July 23, 2009 • Leave a Comment

No quisiera escribir nada yo mismo esta vez, por aquello de que soy medio tendencioso. Pero los dejo con la critica de una fan, tomada de los foros de Harry Latino) con la que no puedo estar más de acuerdo.

A mí si me gusto, aunque debo verla otra vez, esa fue mi primera impresión.

Ya hay que olvidarnos que las películas serán 100% fieles a los libros… no ganamos nada con estresarnos con eso.

Mucha gente detesta las escenas inventadas (me incluyo) pero está vez, no sentí ninguna fuera de lugar. El ataque a La Madriguera me gustó, ya que ese es el refugio de Harry y eso demuestra que nadie esta a salvo.

Sobre el romance en la película sigo pensando que no es tan grave, o sea en el libro igual hay mucho besuqueo y hormonas presentes…

Estoy de acuerdo en que debieron poner más escenas en el pensadero y que la importancia y la búsqueda de los horrocruxes no queda muy clara…. para quien no leyó el libro. Pero supongo y espero que expliquen todo de mejor manera en la próxima entrega.

Lo que si no me gusto fue el final, se me hizo muy apresurado; aunque me gustaron las escenas en la cueva después todo pasó muy rápido. Tampoco me gusto mucho la muerte de Dumbledore.

Yo esperaba ver una batalla peeero como me dijo un amigo, ya habrá una gran batalla en Hogwarts después y talvez no quieran repetir. Pero más les vale que esa batalla sea espectacular!

La ausencia del funeral casi quedo perdonado por la escena de las varitas encendidas, fue muy doloroso de ver …incluso creo que fue más emotivo que verlos a todos sentados frente a la tumba de Dumbledore.

También me hubiera gustado ver un poco más de Luna, y de Tonks y Lupin, pero en sí la película me gusto. Son más sus cosas buenas que sus cosas malas. Claro todos tendrán sus opiniones, muy validas.

PD. Les recomiendo que vean la película en su idioma original.

¿Qué más hay que decir? A mi me encantó. ¡Saludos!

The Darkest Knight

•July 21, 2008 • Leave a Comment

En shock. No hay otra palabra para definir cómo, a las 3 am del viernes 18 de Julio de este 2008 me sentía. Bueno, quizá tenga algo que ver el hecho de que llevaba durmiendo poco y trabajando mucho algo así como un par de semanas. Pero no. Los hechos eran otros. Una experiencia más allá de lo cinematográfico que sin duda cambió mi vida. Y la de varios.

Los hechos hablan por sí mismos. Los números, siempre fieles a la verdad, ni se diga. En Rotten Tomatoes, un duro crítico basado tanto en expertos como en fanáticos, alcanzó un impresionante 100% de calidad (ahora va por el 94%, pero de entrada, la sorpresa). En IMDB, la Internet Movie Data Base, alcanzó un 9.5 de calificación, superando a “El Padrino” en sus dos primeras partes y a “El Bueno, el Malo y el Feo”. No se diga en incontables Blogs, páginas de críticos y fans por igual. Ah, claro, y en cuestión de recaudación, Box Office Mojo asegura que es la película más taquillera de la historia en su primer fin de semana, con más de 155 millones de dólares. Igualmente ahora ostenta el récord de ser la película con mayor recaudación en su estreno, al aumentar para Warner Brothers 67 millones de dólares (cómete eso, Spider-Man 3, con tan solo 59 millones). Bien. Diremos entonces que todo eso es la teoría. Vamos pues a la cuestión práctica, la historia, la sustancia…

The Dark Knight es un título fascinante. Representa uno de los ‘apodos’ que el mundo de los cómics dio a Batman, y le quita el estigma de “película de superhéroes” que tanto sobra a veces. Viene de un juego de palabras al momento de pronunciar “Knight”, pues es a la vez “noche” y “caballero”. De “Dark” podemos hablar otro tanto, pues habla de algo más que oscuridad. En México la película se titulo “Batman, el Caballero de la Noche”, lo que se me hace una traducción buena, cercana y aceptable. Es la segunda parte de una trilogía, esta vez sí planeada, acerca de este emblemático personaje de DC comics. La primera parte es suprema también, mismo director, actores y equipo de producción. De “Batman Inicia” (Batman Begins), un regreso a los orígenes de la franquicia, se puede decir mucho, pero necesitaría su propio tópico. Por ahora, diremos que fue la base de algo más grande. Lo que atestiguamos ahora y que tiene por misión crecer aun más: la secuela que hoy nos ocupa.

En esta secuela los personajes han evolucionado. El teniente Gordon, que aquí se transforma en comisionado, se gana su lugar con un desconcertante plan, que se transforma en uno aún más impresionante; todo ello perfectamente interpretado por Gary Oldman, ese camaleón irreconocible de trabajo a trabajo. El cambio de actriz para Rachel Dawes no hace más que refrescar, y su inminente desaparición (se sabía, créanme) es lo mejor que le pudo suceder a la película. Maggie Gyllenhall, mejor de lo que jamás fue la Sra. Cruise. De la chica en cuestión surge el triángulo amoroso, y entonces llegamos al otro vértice: Harvey Dent. La campaña mediática lograda a través de los distintos medios utilizando a los dos villanos del filme fue excelsa, y Aaron Eckhart está a la altura. No es que lo hayamos dudado, claro. Y así, llegamos al último vértice: Bruce Wayne, el multimillonario que durante el día juega a ser el Playboy del Lamborghini que se escapa en un crucero con todo el ballet ruso, y por la noche combate al crimen bajo un nuevo disfraz y con un nuevo vehículo. El cambio de voz, actitud, pose y mentalidad lo distinguen tanto como la noche del día. Eso ya se sabe, pero Christian Bale también lo llevó a otro nivel. Todos, Sir Michael Caine como el sarcástico y muy inglés mayordomo, Morgan Freeman (!) como el tecnológico asistente que se rehúsa a un gran poder (¿alguien dijo “por aquello de la responsabilidad”? espero que no)… halagos sobran para el cast, que dio lo mejor de si mismo.

Y un momento… nos estamos olvidando de alguien.

Claro que no lo olvidamos. Pero sin duda merece mención aparte. Es Heath Ledger. Sí, murió. Pastillas, dijo el informe médico. ¿Un gran vacío? Todavía no lo habíamos sentido llenarnos tanto, entre comedias románticas y épicas de cartón, hasta este momento. El Joker, aquí traducido y conocido como El Guasón, entrará a los anales de la historia como uno de los mejores villanos (¿el mejor?) de la historia del cine. Olvídense de Anthony Hopkins, de James Earl Jones, de Ben Kingsley o de Glenn Close. Nada… aquí tienen la personificación de la pura maldad retorcida. ¿A qué le sabrá eso a Jack Nicholson, ofendido como estaba? “Some men just want to watch the world burn…”; sabias palabras de Alfred, y que cobran vida y sentido aquí. Solo lo lamento por Aaron Eckhart, pues su Harvey ‘Two-Face’ Dent es bueno, bastante, pero las tragedias antes que todo lo demás.

La retorcida mente del Joker puede solo tener origen en la retorcida mente de los guionistas, uno de ellos el propio director, Christopher Nolan. Las bromas son desquiciadas, enfermas, sádicas, impensables y… sí, perfectas. Y por supuesto, el trasfondo que nos habla de la mafia, el arresto masivo que ya lo quisiéramos ver en este país. Caray, no se les ha escapado nada.

Es una película redonda, sin hueco alguno en la cuestión técnica (maquillaje, efectos especiales, explosiones, CGI, vestuario, locaciones… ¡ciudad gótica no existe!), la artística (como hemos mencionado con las actuaciones) y la música, que viste perfectamente una obra que pasará a los anales de la historia, como “Superhero movie”, claro, pero sobre todo como un thriller lleno de suspenso. No queda más que decir. Creo que únicamente me queda agradecer a mi abuelo de haberme salvado aquella vez, cuando quise aventarme de la ventana con mi máscara y capa de Batman. Ahora estoy vivo, pero sus palabras fueron sabias. “¡Te vas a dar un bati-madrazo!”. Sea pues. El shock vino algunos años más tarde, pero por otras razones. Las que hoy nos ocupan.

P.S.

Superman, The Man Of Steel tundra que estar a la altura, o DC sufrirá las consecuencias…

Querer

•May 27, 2008 • Leave a Comment

Querer es condenarse sin saber, arriesgarlo todo, algo que no puedes pretender.

Es entregarlo todo sin temer. Puede ser tan peligroso, algo que te puede enloquecer.

Querer es no poderse contener, cerrar los ojos y correr hasta que no quede nada.

Querer, parece fácil, ya lo sé. Es como tú lo quieras ver, lo que sientes de verdad.

Querer es tambalearse y caer, no sentirme solo, saber que en alguien tienes que creer.

Y todo esto es cuestión de fe, es como un deseo a veces imposible de tener.

El juego más difícil de aprender, donde no existen reglas.

Ir perdiendo la cabeza, ¡eso es querer!

The Dark Knight, Trailer 3

•May 12, 2008 • Leave a Comment

Gracias a Dior

•March 15, 2008 • Leave a Comment

Para este día, me considero un cliente compulsivo y complaciente. Sobre todo, complaciente. Tantas experiencias de marca vividas, tantas situaciones personales y ajenas al respecto del fin primordial de nuestro negocio: las compras y las ventas, y sin embargo, caigo de pronto en la cuenta de que soy únicamente un comprador más. Y uno de los buenos, de esos que las marcas persiguen y atacan porque lo que le ofrezcan, compraría. Razonado el asunto, y después de tantas lecturas y el vastísimo cúmulo de información recibida, creo ser un caso bastante raro y a la vez bastante común. A pesar de que el consumidor ahora es más inteligente pues se informa (y si no, lo informan), mucho más facultado y escéptico (pregúntenle si no su opinión cada vez que la protagonista de la telenovela de las nueve se aplica en su proporcionado cuerpo la crema patrocinadora), conectado [¿Qué no? Pregúntenle a los que con tres viejas  maquinas y la ayuda de Infiernitum (gracias, Ingeniero) abren en dos segundos su “cibercafé”, ¡y funcionan!)], presionado por el tiempo (como los que tenemos cuatro trabajos y a pesar de ello seguimos siendo una sola persona), demandante e infiel (Ja, pareciera que somos esposas. Y por si no bastara, desesperadas, con todo y su product placement), siempre accesible y “por delante de la curva”… reitero, a pesar de todo ello, no se evita el caer rendido cuando algo distinto salta a la vista. Cuando nos tragamos entero el cuento de que “no era con ninguna intención de venta… si usted compró es porque cree en nuestro producto”. Y como Diseñador Gráfico y estudiante de Marketing, eso es ya decir bastante.

Digo que me considero un caso bastante raro y a la vez bastante común pues, no importa lo que cueste, si me gusta, he de adquirirlo. Llegado el momento, abriendo mi paquete de UPS llegado un día después de un par de clicks y mi número de tarjeta, si el producto no cumplió mis expectativas, no importa, no pienso decírselo a nadie por puro orgullo (¿suena a una historia familiar? Sé que sí) e incluso me muestro satisfecho y alabo mi sagacidad por haberme atrevido a gastar más de $600 pesos en la tienda de Apple. Sí, yo uso PC, crecí y  di mi vida por Microsoft por mucho tiempo, e incluso tuve una larga discusión con perorata incluida al respecto de la sobrevaloración de algo como el MacOS. ¿Apple está realizando bien su trabajo? Posicionó al iPod y nos hizo cambiar la manera en la que percibimos las cosas. Pero como experiencia de marca, me quitó la satisfacción del rostro. ¿Qué es lo peor? Que todavía sueño por las noches con un iPhone y me conozco a tantísimos niveles que sé que en cuanto Telcel lo libere en México, ahí estaré.

De Sony podría hablar otro tanto, puesto que he confiado en la marca ciegamente. ¿Cámara? Cybershot. ¿Celular? Ericsson. ¿Televisión, DVD, Micrófonos…? Claro, Sony. No he obtenido por mi lealtad nada más que unas cuantas insatisfacciones dignas de análisis. Pero dejaremos eso para otra ocasión y por ahora pido al lector juzgue por sí mismo con estas breves palabras. (Postdata: para una Vaio todavía no me alcanza… todavía).

Lamento tener que volver a citar a los perfumes, pero es inevitable tratándose de mí. Me siguen fascinando con todo lo que les rodea como objetos de lujo, y si no compro es porque el dinero lo invierto un poco más en tecnología. Pero lo que me trae hasta aquí es que, a pesar de la muerte inminente de los 30 segundos, bien empleados generan ventas hasta en quien no debiera. ¿Qué es “bien empleados”? son únicamente un ganchillo (de esos de tejer) que nos llevará a buscar más. Si Dior logró sentarme (no le costó mucho conmigo, pero con algunos que conozco sí) a buscar en YouTube la “versión extendida” de su Midnight Poison, y además, me hará comprarlo (no se malentienda, pienso regalarlo), es porque conjuntó una serie de situaciones que me matan… casi literalmente. Y es que hoy en día tengo varias cosas que me motivan a seguir: una bella mujer (Eva Green, francesa con un delicioso acento británico), un lujoso auto (el Mini, no importa lo femenino que sea) y claro, mi música, con la mejor banda a la que yo haya puesto oídos (Muse, británicos también, perfectos e inmaculados en muchos sentidos). Dior me cumplió el sueño: Eva Green anuncia Midnight Poison, mientras que Muse musicaliza a ese vestido de Galliano moviéndose entre luces y espectáculo. Si ha bajado de un Minicooper, creo que habría tenido un infarto.

Hablo por mi, pero si logramos conjuntar situaciones para crear experiencias, basadas en el poder (que todavía lo tienen) de los medios tradicionales construyendo algo nuevo, estaremos cruzando la anticuada pero útil línea de los libros contables. ¿Cómo subir? Bajando. Below the line, por supuesto.

Yo vivo en internet y pronto todos estaremos ahí. Únicamente tuve la oportunidad de estar en el momento preciso a la hora adecuada. Pero aun no es tarde. X-Box está en boca de todos, por mucho que me duela aceptar que mi Nintendo no supera la prueba. Si los usuarios quieren estar, estarán, en eventos de las marcas, produciendo su propio contenido y sintiéndose parte de aquello por lo que estarán tarde o temprano pagando. Ahí es donde está la acción. ¡Vamos!

P.D. (Y sé que no es carta, pero…)

No he escrito este ensayo debido al éxito rotundo (en varios medios) del anterior, sino porque lo que traigo dentro solo sale con esta clase de palabras. Muchas gracias.

Cloverfield: Cool [Para mi]

•February 8, 2008 • Leave a Comment

CloverfieldPues recien llego del cine, y adivinen… al fin, después de tanto esperar, con muchísimas ansias, he visto Cloverfield, con el agregado de “Monstruo” en Latinoamerica. Acompañado de los Caballeros de Cydonia (menos Daniel, a quien le debemos disculpas) entramos a la función de 9:10 pm. La emoción era mucha, y cuando comenzó la película (con lo que todos vimos en los previos) la sorpresa no fue tal… pero aún nos faltaba mucho más. Para no arruinarle la película a nadie, me limitaré a expresar mi crítica. Estoy ámpliamente emocionado porque (con mucho), al ir avanzando se transformó en alucinante. Me gustó bastante, pues el desarrollo de la trama está bien logrado: una propuesta innovadora en la que los paradigmas de “película de un monstruo” no se llevan a cabo, sino que son llevados a otro nivel, el de los retos personales ante la tragedia, superáción de obstaculos, y la falta de personificación de los miedos. Sobre decir que los efectos estuvieron impecables. Técnicamente balanceada, solamente vi los hilos una vez. Se prepara la segunda parte, la cual estare dispuesto a ver. Lo siento, Cydonia, esta vez como otras me salí con la mía. De 5 posibles estrellas, le otorgo tres y media, bien ganadas.

 
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